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El test de las figuras: lo que veas primero revela tu mayor dificultad

El test de las figuras: lo que veas primero revela tu mayor dificultad
Este test psicológico es un instrumento muy utilizado por los especialistas y tiene por objetivo evaluar ciertos rasgos de la personalidad
Por iProfesional
28.11.2020 19.21hs Recreo

Este test psicológico es un instrumento muy utilizado por los especialistas y tiene por objetivo evaluar ciertos rasgos de la personalidad.

En este caso, te mostramos una imagen y, según lo que veas primero, te contamos cuál podría ser tu mayor dificultad

La imagen para ver el test
La imagen para ver el test

Estos son los resultados del test

La primera figura

Tenés problemas con la toma de decisiones. A veces pensaá demasiado porque te preocupa que puedas equivocarte, y eso te mantiene siempre en el mismo lugar. Tal vez hayas alcanzado un momento cómodo en tu vida, donde tus necesidades básicas están cubiertas y, más o menos, lograste algunos de tus objetivos, pero necesitás arriesgarte y salir de tu zona de confort. Es la única forma de atravesar tus límites y llegar hasta lo más alto. Aquí aplica la famosa frase: "el que no arriesga no gana".

La segunda figura

Tu mayor debilidad es que sos demasiado autoexigente. La perfección es tu obsesión, y no está mal tenerlo como un ideal, pero tampoco está bueno llevarlo al límite y no aceptar otro resultado. Eso puede llegar a estresarte demasiado y tenes que entender y convencerte a vos mismo que, en realidad, nadie es perfecto y vos no sos la excepción a la regla. A veces tenés que bajar un poco a tierra y entender que sos humano y errar es parte de serlo. Intentá comportarte como tal, y no como una máquina que necesita ser 100% eficiente. Vos sos alguien de carne y hueso y, tarde o temprano, la presión que ejercés sobre vos mismo te puede traer consecuencias negativas. Mejor mirar para adelante y aceptar las imperfecciones de la vida.

La tercera figura

Tu problema principal es que te preocupás demasiado por las cosas. Hay un punto en el que la preocupación es sana: te ayuda a evaluar las situaciones y actuar con la cabeza. Pero como todo, los extremos no son buenos y vos te encerras en los pensamientos que hay en tu cabeza. Todo para vos tiene que ser analizado una y mil veces, y es una posible catástrofe. Entonces, en lugar de actuar correctamente, haces lo peor: preferís no haces nada. Y, ¿de qué te sirve preocuparte por todo, si no vas a cambiar nada? Tenés que aprender a relajarte, y confiar más en que, llegado el momento, vas a saber qué hacer ante los diferentes problemas que se te aparezcan.

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