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Todo sobre Tim Burton: 11 películas, 2 premios y sus peculiares intereses cuando era niño

Todo sobre Tim Burton: 11 películas, 2 premios y sus peculiares intereses cuando era niño
El renombrado Tim Burton participó como director en una gran cantidad de películas y por muchas de ellas recibió premios internacionales
Por iProfesional
23.09.2020 12.05hs Recreo

Tim Burton actualmente es un director de renombre. A lo largo de los años ha sembrado un estilo cinematográfico que permite distinguir su presencia en las películas. Cualquiera que haya visto más de una película de Tim Burton puede saber que el estilo de dirección, la forma de contar la historia y los detalles que aparecen en las imágenes son absolutamente característicos del propio Tim Burton. 

Tim Burton nación un 25 de agosto de 1958 con el nombre de Timothy Walter Burton. Años más tarde, Tim Burton llegó a ser reconocido mundialmente como director de una larga lista de películas. Con estilo propio, que algunos llaman gótico, y con un istrionismo que lo identifica, Tim Burton también es productor, escritor y dibujante, por lo que ha participado en muchas películas con esos roles. Como se puede ver, Tim Burton es mucho más que un director de cine. 

Su personalidad, su futuro profesional y su creatividad signaron su vida desde muy chico. Los vecinos de Tim Burton lo catalogaban como un inadaptado social con apetito frecuente por la ciencia-ficción y el terror, dado que el niño mostraba una afición por las películas de estos géneros. Estaba claro que Tim Burton sabía lo que quería. 

A los 13 años el pequeño Tim Burton hizo su primera realización en el mundo del cine, o al menos en el mundo de contar historias a través del género audiovisual. Junto a un grupo de amigos hicieron un corto animado que se tituló The Island of Doctor Agor; este sería la primera de algunas producciones de ese estilo. 

Tim Burton adoraba el cine, en especial el cine fantástico. Una de las primeras películas que vio de este género fue Jasón y los argonautas. A Tim Burton le interesaban los efectos especiales de Ray Harryhausen, con su técnica stop motion, que posteriormente usó en sus películas.

Un joven Tim Burton, que quizá todavía no sabía hasta dónde llegaría su nombre
Un joven Tim Burton, que quizá todavía no sabía hasta dónde llegaría su nombre

En 1976, Tim Burton recibió una beca para ingresar en el Instituto de Artes de California (fundado por Walt Disney como una plataforma alternativa de aprendizaje para jóvenes interesados en la animación), donde finalizó sus estudios en 1979. Aquel año Tim Burton realizó Stalk of the Celery Monster, un corto animado de menos de dos minutos que le dio la oportunidad de obtener un contrato dentro de los estudios Disney, precisamente como aprendiz de animación.

11 películas imprescindibles de Tim Burton

Actualmente, se podría decir que Tim Burton forma parte de un grupo de característicos directores poseedores de un talento y un sello propio que lo ha distinguido mucho durante casi toda su filmografía. A lo largo de su carrera pudo evitar algo que le sucede a muchos, que es caer en recursos, estéticas e historias comunes a la hora de rodar y dirigir sus películas.

El talento que Tim Burton posee le ha permitido ganarse al público y cosechar seguidores fieles en todo el mundo, que ven todas sus películas apenas se estrenan.

Tim Burton ha dirigido una larga lista de películas a lo largo de su carrera
Tim Burton ha dirigido una larga lista de películas en su carrera

Beetlejuice (1988)

Cuando todo parece perfecto e idílico, Tim Burton se esfuerza por darle la vuelta y hacer de la perfección una aventura de vida y muerte, donde fallecer no significa el fin de los mundanos problemas del ser humano. Esta comedia de terror relata las vidas de Barbara (Geena Davis) y Adam Maitland (Alec Baldwin), quienes tras sufrir un accidente automovilístico y morir, deben aprender a convivir con los nuevos inquilinos que han ocupado su hogar, la familia Deetz.

En medio de toda esta vorágine de redecoración y caos, la gótica y excéntrica hija (Wynona Ryder) de los nuevos inquilinos (interpretados por Catherine O’ Hara y Jeffrey Jones), se ocupará de ayudar al matrimonio Maitland a encontrar una solución a los problemas que trae la eternidad. Asimismo, los ayudará a librarse de un fugitivo exorcista de humanos llamado Betelgeuse, quien con sus rudas y terroríficas tácticas buscará la manera de sembrar el caos y lo grotesco en el hogar familiar. Para este papel Tim Burton eligió a Michael Keaton, a quien luego volvería a elegir para protagonizar su versión de Batman. 

Batman (1989)

Batman es una misma historia con decenas de versiones. Desde los comics hasta la última saga, Batman ha sido uno de los superhéroes más repetidos a lo largo de la historia del cine. Por supuesto que tiene un atractivo indiscutible y los abordajes que se han hecho son diversos. 

Una de las versiones de este superhéroe tan oscuro estuvo en manos de Tim Burton, quien en 1989 convocó a Michael Keaton y a Jack Nicholson para que se pusieran en la piel de Batman y del Guasón. 

Quienes hayan visto primero la última saga de esta historia -dirigida por Christopher Nolan y protagonizada por Christian Bale- seguramente sentirán algo diferente al ver la versión de Tim Burton, dado que la historia se encara de manera distinta. Tiene una gran carga de detalles que marcan la presencia de Tim Burton, que es evidente aún para aquellos que no saben que fue él quien tuvo los hilos de la dirección. 

El joven manos de tijera (1990)

Una vez más Tim Burton cuenta una historia que roza lo surrealista. La película está situada en los suburbios de Burbank (ciudad natal del director) donde se destaca una fuerte estética ochentosa de colores pastel, jardines que lucen impolutos y vecinos que de puertas para afuera muestran sus mejores apariencias.

En esta realidad completamente falsa vive Peg Boggs (Dianne Wiest), una vendedora de cosmética Avon que en su rutina laboral como comercial ambulante, acaba conociendo a Eduardo Manostijeras (Johnny Depp), a quien acoge gentilmente en su casa y presenta a su familia.

A pesar de los prejuicios que se forman en torno a su aspecto y personalidad, Eduardo revoluciona la vida, no solo del vecindario, sino también la de la familia completa, y en concreto la de la hija mayor del matrimonio Bogg, Kim (interpretada por Wynona Ryder).

El aspecto gótico fantástico que tiene Eduardo y la caracterización de su personalidad, en colisión con el resto de elementos que aparecen en escena, resulta tan chocante como emocionante. Todo ese conjunto hace de la película dirigida por Tim Burton un clásico de su filmografía y del cine de finales del siglo XX.

Pesadilla antes de Navidad (1993)

Esta animación en stop motion, escrita por Tim Burton y dirigida por Henry Selick, narra los sucesos de Jack Skellington, un deprimido rey del terror con cuerpo de esqueleto, que en un esfuerzo por cambiar la rutina de Halloween anual, tratará de hacerse cargo de la Navidad, con terribles aunque fantásticas consecuencias, como no podría ser de otra manera.

Las calaveras, esqueletos, vampiros, seres extraños y pálidos, muertos vivientes, brujos y personajes fantasmagóricos son varias de las criaturas que forman parte de este musical de estética gótico-fantástica que tanto ha caracterizado a Tim Burton desde sus inicios (Vincent, Frankenweenie, etc.). En esta película confluyen todas las aristas que caracterizan a Tim Burton, dado que lo fantástico, lo terrible e incluso el tema de la muerte guarda una extraña similitud con la alegría, la vitalidad y la celebración constante, por medio de canciones y sucesos que acaban por parecer más entretenidos y alegres que el mundo de los vivos o de lo común.

Mars Attacks! (1996)

Con todas las películas que se han rodado a lo largo de la historia acerca de una posible invasión extraterrestre, Hollywood (y el mundo entero) necesitaba una que no fuera tan seria como sus precedentes. Entonces llegó Tim Burton y se puso al frente de Mars Attacks!. En base a una vieja colección de cromos, Tim Burton transformó sucesos tan trágicos como los que narraba el mismo Orson Welles en una comedia de ciencia ficción maravillosamente divertida y con un elenco de actores que tan solo con su presencia consiguieron convertir el largometraje en un éxito de la cultura popular.

La presencia de grandes del cine como Jack Nicholson, Glenn Close, Annette Bening, Pierce Brosnan, Danny DeVito, Sarah Jessica Parker o Michael J. Fox, o promesas futuras (por aquel entonces) como Natalie Portman, Jack Black o Lukas Haas invitaron al público a las salas de cine. A pesar de que este largometraje de Tim Burton no fue un gran éxito ni recaudó todo lo esperado en Estados Unidos, la película se convirtió en un clásico de la ciencia-ficción para aquellos que también disfrutan con esa clase de comedia que llega a rozar lo absurdo.

Sleepy Hollow (1999)

Inspirada en el relato de terror La leyenda de Sleepy Hollow, escrito por Washington Irving, la película narra los misteriosos crímenes sucedidos en un pequeño pueblo del estado de Nueva York, donde el forense Ichabod Crane (Johnny Depp) debe ir a la aldea para investigarlos. Ambientada en 1799 y siendo fiel a una estética victoriana, tanto el pueblo como los personajes inspiran una constante sospecha que mantiene la emoción y la intriga sin decaer, a pesar de que tal vez con toda la evolución que ha vivido el cine de terror desde los noventa hasta ahora, este tipo de historias no causen las sensaciones que generan a día de hoy la nueva ola de terror.

Al final, no deja de ser una película más sobre asesinatos en un pequeño pueblo, aunque acompañada por el talento del actor fetiche de Tim Burton, quien aporta una personalidad al film que pocos consiguen darle a este tipo de largometrajes y que con los años, se ha ido convirtiendo en un elemento esencial en muchas de las películas del director.

Big Fish (2003)

Esta fantástica y emocionante historia, inspirada por la novela Un pez gordo de Daniel Wallace, reafirmó a Tim Burton como un director consagrado. Asimismo, ayudó nuevamente a catapultarlo hacia el éxito de lo extravagante y lo fantástico. La historia de la búsqueda y el conocimiento de un hijo hacia su padre es el tema principal de la película, donde la realidad y la ficción se mezclan de una manera tan peculiar que el espectador acaba por querer creer en lo fantástico, y en un estado de negación hacia la simple y fría realidad.

La emoción del reencuentro y el descubrimiento de algo tan mundano como una relación paternal no había sido narrada antes de manera tan especial y extravagante como se hizo con Big Fish, donde no solo la historia en sí, sino el reparto (Ewan McGregor, Albert Finney, Jessica Lange, Billy Crudup, Marion Cotillard, Steve Buscemi, Helena Bonham Carter o Danny DeVito), la estética de lo fantástico, el uso del color y de la imaginación hacen de esta una obra para el disfrute y la emoción de todos los públicos, invitándolos a soñar y a creer en lo increíble.

Charlie y la fábrica de chocolate (2005)

De nuevo, Tim Burton se embarca en un proyecto con Johnny Depp donde, como en otras ocasiones, este último consigue darle a la película ese toque especial con el cual no contaría si no estuviera entre los miembros del reparto. En la piel del famoso rey del chocolate Willy Wonka (creado por el novelista Roald Dahl), Depp consigue a través de sus dotes interpretativas que los nervios de los espectadores estén a flor de piel en todo momento. Ellos nunca saben qué es exactamente lo que se le ocurrirá hacer al dueño de la fábrica de golosinas. Esto es alto que en la película dirigida por Tim Burton se presenta como totalmente natural, ya que la fábrica desde su cierre al público había generado todo tipo de rumores y sospechas en el pueblo donde se sitúa. Es por eso que su dueño no podía generar menos sentimientos contradictorios, así como tampoco su interpretación.

Charlie Bucket (Freddie Highmore) es un niño proveniente de una familia humilde que gana un billete dorado para visitar la famosa fábrica de chocolate de Willy Wonka. Acompañado por su abuelo (David Kelly) y un elenco de niños tan mimados como maleducados, Charlie accederá a un mundo de color, dulces y fantasía que colisiona con su realidad diaria.

Podría decirse que Charlie y la fábrica de chocolate fue uno de estos proyectos que llevaba el nombre de Tim Burton escrito en la frente, ya que había demostrado con anterioridad lo bien que transforma y transporta a la gran pantalla esta clase de historias fantásticas.

La novia cadáver (2005)

La novia cadáver fue dirigida por Tim Burton y Mike Johnson, rodada en stop motion y con las voces de Johnny Depp, en el personaje de Victor Van Dort, y Helena Bonham Carter en el de la novia cadáver, llamada Emily. En principio puede parecer una historia macabra y de terror, pero Tim Burton volvió a darle la vuelta a la situación en este largometraje como tan bien ha demostrado saber hacer en otras ocasiones.

El espectador se encuentra con dos mundos antagónicos, el de los vivos y el de los muertos. Es curiosamente el primero de estos el que no tiene vitalidad, ni luminosidad, ni emociones, mientras que el segundo desborda sensaciones y sentimientos, jolgorio, colores y alegría pura. Esta dualidad, que es presentada al espectador en todo momento, puede interpretarse como una reflexión sobre lo mucho que el ser humano llega a restringirse mientras vive y la gran fiesta que puede llegar a ser la muerte al no depender de los prejuicios, formalismos y apariencias que la vida obliga a perpetuar. Sin duda alguna, esta obra es un clásico del estrafalario Tim Burton, que se posiciona entre una de las opciones de a lista de imprescindibles para conocer a este director.

Alicia en el país de las maravillas (2010)

Una vez más Tim Burton se embarca en la aventura de llevar al espectador ni más ni menos que al país de las maravillas, lugar de naturaleza fantástica, con una escenografía y decorados de ensueño y respetando en cierta medida la obra del autor original de la historia, Lewis Carroll.

No son pocas las películas que han sido creadas en torno a este cuento infantil escrito en 1865, pero tal vez la obra de Tim Burton es hasta la fecha la más realista y lograda de todas. Cuando se supo que la historia iba a contar con la dirección de Tim Burton no hubo duda alguna de que este proporcionaría lo mejor de sí para transportar al público hacia el interior de la madriguera y vivir con Alicia las aventuras que muchos han visto desde niños con el clásico de Disney de 1951. Al igual que ocurrió con Charlie y la fabrica de chocolate o con las expectativas puestas en Dumbo, era una de estas películas que necesitaban el sello de Tim Burton para que triunfara por todo lo alto y deleitara los ojos de los espectadores con tal imaginario escenificado.

Big Eyes (2014)

Los fanáticos están habituados a la fantasía e imaginación presente en todas las películas de Tim Burton, pero Big Eyes llegó para dar un vuelco y sorprender aún a los fieles seguidores de un director que siempre sorprende, como es Tim Burton. El largometraje cuenta una historia basada en hechos reales; se trata de la vida de la artista Margaret Keane (Amy Adams) y su marido Walter Keane (Christoph Waltz), quien se adjudicó la autoría y el éxito de las obras de su mujer a lo largo de los años '60. Margaret Keane fue la creadora de numerosas obras que retrataban a niños y niñas de enormes ojos y que resultaron un completo éxito en el mercado del arte de aquel entonces.

Esta película carece de los efectos especiales y fantásticos que caracterizan a Tim Burton. A través de otros recursos visuales, este film relata la fuerza y la voluntad de una mujer ante la farsa que resulta su marido, a quien debe enfrentarse para poder encontrarse a sí misma y triunfar por sus propios méritos.

Es una historia que detrás tiene una gran carga de feminismo y de empoderamiento de la mujer a la que Tim Burton dio un toque característico de sus películas, aunque a simple vista resulte una de las "más normales" del director.