¿Cuánto durará el rally en la Bolsa?: las dudas y el escenario post electoral que miran bancos y consultoras

¿Cuánto durará el rally en la Bolsa?: las dudas y el escenario post electoral que miran bancos y consultoras
Los bonos subieron hasta 4,5% y las acciones 15% en el primer día luego del batacazo electoral. Pero no sería lineal como en el 2013
Por Leandro Gabin
14.09.2021 11.00hs Finanzas

Los mercados festejaron la derrota electoral del oficialismo como se preveía: subieron exponencialmente los bonos y las acciones por la expectativa a un cambio de régimen político hacia el aún largo camino de las presidenciales de 2023. Si bien se vieron alzas de hasta el 15% en los papeles locales que cotizan en Wall Street y del 4,5% en los bonos de la deuda, la gran pregunta que se hacen en el mercado es cuánto durará esta euforia post PASO. ¿Será un rally como el del 2013 que catapultó dos años después al macrismo en el poder

Para muchos, esto dependerá de qué decisiones tome el gobierno de Alberto Fernández de ahora en más ante la derrota. O sea, si intenta un giro más pro mercado (cerrar rápido con el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo) para tratar de mejorar su baja imagen ante los inversores (y ganar algo de credibilidad) o si se radicaliza y va hacia medidas que pregona el kirchnerismo más duro.  

"Si bien vemos espacio para que el debate interno en la coalición gobernante decante en un mayor peso del ala dura en la gestión (radicalización política) entendemos que no hay espacio para sostener una radicalización económica en un modelo flujo dependiente con restricción financiera", dice Anker Latinoamérica, la consultora que comanda Luis "Toto" Caputo y Santiago Bausili.

Luis Caputo, ahora titular de Anker, dice que no hay margen para una radicalización económico del gobierno

Las miradas en el déficit fiscal

En un informe enviado a sus clientes dicen que esta restricción implica que el déficit no puede incrementarse más allá del financiamiento disponible: la emisión monetaria (limitada por la Carta Orgánica del BCRA) y el financiamiento neto que se consiga en el mercado, acotando el nivel de déficit primario a no más de 3,5% del PIB en el año. 

"Con un déficit primario acumulado hasta agosto de 1% del PIB, queda unmargen de no más de 2,5% del PIB para un eventual impulso fiscal. Este es el límite que tiene la política para acelerar el gasto en los próximos 60 días tratando de revertir el resultado de la elección", advierten. 

El tema fiscal es claramente lo que seguirá viendo el mercado para dilucidar su habrá racionalidad económico o no en los próximos meses antes de las elecciones legislativas. En ese sentido, Gabriel Torres, Vice President - Senior Credit Officer de Moody’s Investors Service, afirmó que la falta de una mayoría legislativa propia obligará al Gobierno a depender del apoyo de otras coaliciones para la aprobación de leyes, lo que requerirá una formulación de políticas basadas en el consenso.

"La reacción inicial del mercado parece ser positiva, ya que los inversores consideran ese escenario como favorable. Pero una decisión del Gobierno de impulsar un mayor gasto y financiamiento del Banco Central antes de las elecciones de noviembre podría empeorar los ya severos desequilibrios macroeconómicos del país y complicar las futuras negociaciones con el FMI", alertó la calificadora de riesgo.  

Distintos fondos de inversión del exterior también se manifestaron en relación a cómo quedó el escenario local luego de las elecciones. Muchos de ellos no están con posiciones en Argentina y de hecho tampoco comprarán activos locales hasta que haya un panorama un poco más claro hacia dónde van las fuerzas de poder en el país.

Gabriel Torres, analista de Moody's, está preocupado por el aumento del de´ficit fiscal en los próximos meses
Gabriel Torres, analista de Moody's, está preocupado por el aumento del déficit fiscal en los próximos meses

¿Mercado alcista como en 2013?

Pero uno de los grandes fondos que se enfrentó a Martín Guzmán en el canje de deuda del 2020, como el inglés Ashmore Group (que jugaba en tándem con el neoyorquino BlackRock para "bloquear" el canje al tener mayorías) afirmó que "el resultado de las elecciones es una clara señal de que la población está insatisfecha conlas políticas económicas del gobierno, que generaron alta inflación y bajo crecimiento". Para este fondo, la derrota electoral aumenta las chances de unacuerdo con el FMI y consecuentes reformas económicas tras las elecciones de noviembre.  

¿Será o no como en el 2013? Portfolio Personal Inversiones (PPI) dice que las similitudes con ese momento están en el aire. En esa ocasión Sergio Massa venció al Kirchnerismo en PBA y propició una derrota que esfumó las posibilidades de una reforma constitucional. En ese entonces, los activos argentinos reaccionaron, especialmente, entre las  PASO (11 de agosto 2013) y las elecciones generales (27 de octubre 2013).

El Merval medido al CCL trepó 40,2% en poco más de dos meses, mientras que el riesgo país se desplomó 155 puntos básicos. "En tanto, la victoria de Macri en 2015 tuvo un comportamiento diferente, dado que recién las elecciones generales dieron el elemento sorpresa. En ese entonces, el Merval avanzó 14,6% y el riesgo país cedió 76 puntosbásicos entre el 25 de octubre 2015 y la segunda vuelta celebrada el 22 de noviembre 2015", recuerda PPI. 

Sin embargo, Delphos Investment dice que la situación macroeconómica es muy diferente a la del 2013, con mayores complicaciones en el plano fiscal, monetario, financiero y cambiario. Y si bien creen que habrá un rally inicial en los activos locales, será seguido por una especie de "wait and see". "El peronismo es muy versátil y pragmático, lo que lo deja en carrera en un escenario económico de recuperación post pandemia", afirman. 

En términos de cuánto más podrá subir el mercado, la consultora de "Toto" Caputo dice que la derrota electoral contundente del oficialismo y la expectativa de un cambio en el balance de poder en el Congreso debería conducir, más allá de los movimientos de corto plazo, a un repricing estructural de acciones y bonos soberanos frente al cambio de expectativas de cara a 2023. 
 
En el caso de los bonos hard dollar, Anker Latinoamérica cree que la derrota electoral debiera descomprimir la probabilidad de default que descontaban los mercados hasta el viernes antes de las elecciones (75% a 2024). "SI bien la posición técnica no es favorable, estimamos que, de convalidarse el resultado electoral en noviembre, la curva de rendimientos debiera acomodarse 200-250 puntos básicos por debajo de los niveles del viernes", aseveran. 

Claro que la pregunta seguirá rondando acerca de qué hará Alberto Fernández y Cristina Kirchner ante la derrota. El escenario de radicalización pareciera no ser el que está en los planes de los inversores, ni locales ni del exterior. Pero, siempre puede haber sorpresas. Por eso los próximos días serán claves para ver qué tan parecido (o no) puede ser este incipiente mercado alcista al del 2013.