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Tras el revés electoral de Donald Trump, ¿una oportunidad para las economías emergentes?

Tras el revés electoral de Donald Trump, ¿una oportunidad para las economías emergentes?
Los analistas creen que el presidente se verá obligado a suavizar sus posturas en comercio exterior, lo cual podría beneficiar los precios de commodities
Por Rubén Ramallo
09.11.2018 05.46hs Economía

Las elecciones de medio término en Estados Unidos han quedado atrás, pero sus efectos sobre los mercados recién comenzarán a hacerse notar con el paso de los días.

Si bien los resultados le dieron la razón a los pronósticos, ya que se esperaba que el Partido Demócrata lograría el control del Congreso y el Partido Republicano conservaría la mayoría en el Senado, los analistas consideran que este escenario es propicio para los mercados.

En tal sentido, sostienen que "si bien pese a la victoria, los demócratas no podrán revertir los recortes de impuestos de Trump ni restablecer las regulaciones financieras, sí tendrán el poder para investigar las declaraciones de impuestos de Trump y posibles conflictos de interés, además de desafiar sus acercamientos con Arabia Saudita, Rusia y Corea del Norte”, según resume la cadena de noticias Bloomberg.

También podrán obligarlo a reducir sus ambiciones sobre la aprobación de determinadas iniciativas, como la aprobación del financiamiento para la construcción de un muro en la frontera con México o de un segundo gran paquete de recorte de impuestos.

De acuerdo a algunos analistas internacionales “la parte positiva del resultado es que en ausencia de iniciativas que supongan nuevos estímulos fiscales, las tasas de interés, tanto cortas como largas, debieran ahora mostrar una senda más estable y eso es bueno, en particular para los mercados emergentes”.

“Dicho de otra manera, el repunte en las tasas del bono del Tesoro a 10 años no debiera suponer ya una preocupación, o al menos, perdería intensidad, lo cual es importante luego de un período en el que alcanzó gran protagonismo”, agregan.

De esta manera, podría comenzar a quedar atrás un período en el que la velocidad de aumento de las tasas de interés y el fin del programa de expansión monetaria de la propia FED, encendieron luces amarillas en los mercados emergentes.

No por nada el propio Trump se ha quejado públicamente de Jerome Powell y su aparente preferencia a una suba acelerada del costo del dinero ante cualquier indicio de mayores presiones inflacionarias.

El Presidente quiere tasas de interés bajas para no arruinar el crecimiento económico y se cree con poder para presionar al “jefe” de la FED.

Lo curioso del caso es que los mercados, que quieren estabilidad de tasas para evitar mayores sobresaltos y Donald Trump, que solo piensa en sí mismo, en definitiva quieren lo mismo: que el nivel de actividad no decaiga y que el costo del dinero no se dispare.

Más allá de esta rara coincidencia, Kevin Hasset es el principal asesor económico del gobierno dijo en una entrevista que “una recesión más severa en los mercados emergentes es el mayor riesgo para la economía de los Estados Unidos” y no “la inflación doméstica”.

El futuro de la guerra comercial con China

En forma paralela al reacomodamiento de los mercados post-elecciones, queda pendiente de resolver otro tema candente: el conflicto comercial entre EE.UU. y China.

Cabe recordar que la Casa Blanca tiene absoluta libertad de acción tanto en lo que hace al comercio como a la política exterior y si su obsesión con los mercados es cierta, lo cual parece ser real, cabe esperar pasos favorables en estas dos áreas.

En este sentido, fue llamativo el tuit que hizo en relación a un acercamiento hacia China, de cara al G20 que se celebrará en Buenos Aires, luego que el Gobierno chino optara por retrasar las conversaciones hasta luego de las elecciones en EE.UU. lo que implica una mayor importancia de una posible reunión de Trump-Xi en dicha cumbre.

De concretarse este pronóstico, la presión sobre economía de China se vería atenuada y ello beneficiaría al resto de los mercados emergentes, lo cual elevaría el apetito por los activos de estos países.

“Tras perder su mayoría en el Congreso, el presidente Trump tiene un incentivo para avanzar en las conversaciones con China”, afirmó David Hauner, estratega del Bank of America Merrill Lynch en Londres.

“Eso probablemente impulsará un repunte en los mercados emergentes en los próximos meses a medida que el dólar pierda su condición de refugio”, dijo.

Una baja en la cotización de la divisa estadounidense también podría ser un buen augurio para las acciones de los países emergentes, pues su correlación negativa con la divisa estadounidense está en el nivel más alto en una década.

Es más, de un tiempo a esta parte comenzó a tomar cuerpo la posición de algunos de los administradores de dinero más grandes del mundo que se están posicionando para una moderación de las tensiones en el comercio mundial el próximo año, presagiando una recuperación para los mercados emergentes.

Un enfriamiento en la tensión con China podría producirse a mediados del 2019, según Mohammed Apabhai, jefe de estrategia de negociaciones de Asia en Citigroup Global Markets en Hong Kong.

“Para entonces, la administración de Trump habrá ampliado los aranceles sobre más de u$s500.000 millones en productos chinos y las medidas de represalia de Beijin podrían comenzar a dañar la economía y las acciones de EE.UU. Ningún país quiere eso, por lo que podrían ser presionados para llegar a un acuerdo”, dijo.

Cualquier buena noticia sobre el comercio significa que "los mercados emergentes se recuperarán bastante", agregó.

Stephen Dover, director de acciones de Franklin Templeton, en San Mateo, California cree que “EE.UU. y China volverán a la mesa de negociaciones más adelante este otoño, con signos de progreso en el acceso al mercado para sectores estadounidenses clave, como los servicios financieros".

Ante un retroceso en el ritmo de crecimiento de ambas economías para el año 2019, así como la presión de los consumidores y los grupos empresariales, podría acelerar un acuerdo comercial, según Teresa Kong, operadora de bonos de Matthews Asia en San Francisco.

Con el objetivo de su reelección en 2020, para Trump la perspectiva de un acuerdo que podría ser calificado como una victoria para la comunidad empresarial de su país puede ser demasiado tentador como para dejarlo pasar, según afirman analistas e inversores.

Esa sería una buena noticia para los administradores de fondos de mercados emergentes, que han visto cómo cayeron las acciones y las monedas desde Argentina a Turquía e India, en un contexto de dólar fuerte, aumento de las tasas de interés y la escalada en las disputas comerciales.

"Cualquier indicio de que ambos países estén resolviendo las diferencias comerciales probablemente sea bueno para los activos de algunas economías", dijo Kathy Jones, estratega titular de renta fija de Charles Schwab en Nueva York.

De acuerdo con ShamailaKhan, ejecutiva de Alliance Bernstein en Nueva York, “la deuda de alto rendimiento de los mercados emergentes probablemente se vería impulsada por el alivio de las tensiones comerciales”.

¿Qué enseña la historia reciente?

Si algo le enseña la historia a los inversores de mercados emergentes sobre las elecciones de medio término, es sobre la necesidad de operar con cautela para superar la volatilidad y esperar el alza de los precios de sus activos.

Desde 1990, quienes compraron acciones incluidas en el índice de mercados emergentes MSCI el 31 de octubre en los años de elecciones de mitad de período y luego las vendieron 12 meses después obtuvieron retornos promedio del 23 por ciento. En años sin elecciones legislativas, la ganancia media fue de 9% durante el mismo período.

Pero antes de llegar a lograr esa rentabilidad, en todos los casos fue necesaria una elevada cuota de paciencia para enfrentar un sinfín de vaivenes, que en este caso debería ser aún mayor, pues el panorama político es más sombrío de lo habitual. Lo cual, curiosamente puede ser una ventaja para los activos de los mercados emergentes.

El paralelismo más cercano al actual se traslada a 2002, cuando las acciones y bonos de los mercados emergentes repuntaron en los siguientes 12 meses después de depreciarse durante el primer semestre de ese año.

Por su parte, Mona Mahajan, estratega de Allianz Global Investors en Nueva York, dijo que la volatilidad de en los activos de los países en desarrollo solo puede durar un limitado período, ya que espera que comience a decaer en medio de señales positivas sobre el comercio con China.

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